Antes de que supieras que existían, ya estaban cambiando algo.
Eso pasa con los artistas que trabajan desde adentro del lenguaje, no desde afuera. Quarteto Em Cy no llegó a interrumpir el jazz brasileño. Llegó a completarlo.
Cuatro hermanas de São Paulo —Cyléa, Cybele, Cynara y Cylene Ferreira— que desde los años cincuenta construyeron una forma de cantar en conjunto que todavía suena como algo que no ha sido del todo igualado.
Una armonía que no se puede explicar fácilmente
Cuando escuchas a Quarteto Em Cy por primera vez, lo que más te impacta no es una voz individual. Es la textura que crean juntas. Las cuatro voces no se apilan —se entrelazan. Hay momentos en que no puedes distinguir cuál termina y cuál empieza, y en ese borde es donde vive la música de este grupo.
Es un tipo de armonía vocal que viene de escucharse durante toda una vida. Literalmente. Cuatro personas que crecieron en la misma casa, que aprendieron a cantar juntas antes de aprender a cantar solas. Eso no se ensaya. Se hereda.
Con todos los grandes
Trabajaron con João Gilberto en el momento exacto en que la bossa nova se estaba definiendo como lenguaje. Estuvieron en las sesiones de Chega de Saudade. Cantaron con Tom Jobim, con Vinícius de Moraes, con Elis Regina.
Pero lo interesante no es el catálogo de colaboraciones —aunque es impresionante— sino que en cada una de esas sesiones aportaron algo específico. Una textura. Una profundidad armónica que los compositores buscaban porque sabían que nadie más la podía dar.
Jobim las citó como una influencia en cómo pensaba la voz dentro del conjunto. Eso, viniendo de Jobim, es todo.
Lo que viene después
La bossa nova se fue convirtiendo en un producto de exportación. En los sesenta, en los setenta, se simplificó para los mercados del norte. Se volvió suave, predecible, decorativa.
Quarteto Em Cy no siguió ese camino. Siguieron trabajando desde Brasil, desde la complejidad, desde el interior del lenguaje musical que habían ayudado a construir. Hay algo muy honesto en eso.
En los ochenta y noventa grabaron álbumes que pocas personas en el mundo anglosajón escucharon, pero que en Brasil son considerados documentos mayores del jazz vocal latinoamericano.
Si quieres entender por qué el jazz y la música popular brasileña son lo que son, escucha a Quarteto Em Cy.
No como curiosidad histórica. Como música viva.
Porque sigue sonando como algo que todavía no terminamos de entender.
COMENTARIOS